martes, 28 de abril de 2015

La curiosa sensación de hacer un muñequito en 3D de uno mismo

La difusion de los Scanners e Impresoras 3D permite tener una replica a escala de uno mismo por un costo relativamente bajo; como es el proceso, y quienes son los que mas la demandan



A estas alturas nos son familiares las maravillas que se pueden lograr con la impresión en tres dimensiones, desde pistolas hasta prótesis. Pero cuando acudí a una conferencia de física en marzo no esperaba terminar con una versión impresa en 3D de mí mismo.

Sin embargo, ese era precisamente el servicio que ofrecía uno de los puestos de la reunión de la Sociedad de Física de Estados Unidos en el Día de la Industria en marzo último.

Así que me subí a una pequeña plataforma giratoria, traté de permanecer quieto durante unos incómodos minutos mientras una cámara me escaneaba de arriba a abajo, y después rellené un formulario.

Unas semanas después me ha llegado un paquete por correo. Y en algún lugar dentro él se encuentra mi gemelo de cinco centímetros, a la espera de que supere mi miedo y le muestre la luz del día. Pero yo no tengo prisa. Todo esto me parece un poco... extraño.

Así que la caja lleva varios días sobre mi escritorio. A pesar de que haberme dejado imprimir me convierte en miembro del ilustre club del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y del rey Ricardo III de Inglaterra, no estoy seguro de mi decisión.

¿Qué hace alguien con su selfie en forma de pequeña estatua? Y sobre todo, ¿dónde encuentra este negocio sus clientes?

No hay comentarios:

Publicar un comentario